lunes, 25 de mayo de 2015

Mermelada de fresa y ruibarbo




Hace unos meses estuve en Londres, es una ciudad que intento visitar con frecuencia, la adoro por los cuatro costados y en todas las estaciones. Cada vez que tengo la oportunidad de ir me muevo por sitios que no conozco pero sin olvidar los conocidos, ese es el truco.

Este viaje fue fantástico en todos los sentidos, hizo mucho frío pero no abrí el paraguas en 4 días, moverse por Londres sin paraguas es casi imposible.

Pues bien, al primer mercado que fui que no había visitado mi anterior vez fue al de Borough Market, en una palabra es alucinante, me encantó pasear, probar productos, hacer fotos y comprar, no voy a decir que no, porque me puse las botas comprando.

Paseando por la parte de las verdulerías me acordé del famosisimo ruibarbo que no hay manera que encuentre por donde vivo y llevo años dejando en los comentarios de infinitos blogs frases como : no lo encuentro, que ganas de probarlo, a que sabe, como se cocina etc etc.

Cuando lo encontré.... casi me da un síncope de alegría, lo cogí como si tuviera en mis manos un huevo de Fabergé y no dejaba de mirarlo hasta que llega mi marido y me dice... Hemos de comprar acelgas??? 

Es ruibarbo!!! Habemus ruibarbo!!! 

El "ramo" lo paseé toda la tarde, pero feliz como una perdiz y en el hotel lo metí en la nevera de la habitación.

Una vez en casa lo preparé para congelar en diferentes bolsas. Mi estreno mezclado con fresas para hacer una mermelada que es la bomba rebomba de buena.






Ingredientes:

400 gr de fresas
400 gr de ruibarbo
600 gr de azúcar
 una gotas de limón
25 cl de pectina natural de manzana *

* Para la pectina de manzana:
La pectina es una fibra natural que ayuda a espesar las mermeladas, pero ciertas frutas tienen muy poca o no tienen como las fresas. Podemos hacer nuestra pectina natural de manera muy sencilla y se puede guardar en la nevera para futuras ocasiones.

Utilizaremos las pieles y corazones de manzanas limpias, podemos poner las pieles de unas 8 manzanas, añadir una taza de  café de azúcar y poner agua justo hasta cubrir.
Poner a hervir toda esta mezcla durante media hora o tres cuartos hasta que el agua reduzca a la mitad y se forme como un jarabe.

Colar, dejar enfriar y guardar en la nevera en un frasco de cristal.

Esta mezcla también va muy bien para pintar la fruta de muchas tartas para dar brillo.

Ahora vamos hacer la mermelada. En muchas ocasiones pongo la fruta en maceración con el azúcar y al día siguiente pongo todo a hervir durante un rato, esta vez he utilizado el termómetro para comprobar temperaturas cuando se forma el almíbar. Este tipo de cocción se la vi a Aisha, la he querido probar y la verdad me ha gustado mucho.





La noche anterior poner en un bol la fruta cortada más el azúcar y el zumo de limón, mezclar bien, tapar y dejar toda la noche macerando.

Al día siguiente, colar la fruta y reservar el jugo que pondremos en una olla a hervir hasta que alcance los 120ºC, cuando llegue a esta temperatura poner la fruta y cocer a fuego medio fuerte hasta que alcance los 106 ºC. Durante el proceso iremos mezclando bien la fruta para que no se enganche en la olla.

Cuando lleguemos a esta temperatura, sacar la espuma que haya formado y triturar  groseramente con el turmix ( a mi me gusta encontrar algo de fruta en la mermelada) y poner la pectina de manzana, dejar hervir a fuego bajo unos 5 minutos.

Mientras preparar los tarros de cristal, deben estar esterilizados previamente en agua hirviendo durante 5 minutos, y escurridos sobre un trapo limpio boca abajo.

Una vez hecha la mermelada, rellenar los tarros hasta arriba, tapar bien y girar boca abajo durante dos horas como mínimo, así se hace el vacío, una vez pasado este tiempo se pueden poner en posición normal para guardar.

La podremos disfrutar al día siguiente.

Esta mermelada me ha gustado mucho, la disfruto con tostadas de pan con mantequilla, también la he puesto encima de una tarta de queso y con requesón y trocitos de fresas está deliciosa.

Nota: la pectina natural nos va a servir para pintar tartas de frutas, dará brillo y eviatrá que se oxide la fruta.