Patatas fritas perfectas o pomme frites




En pocos sitios he comido unas buenas patatas fritas, me gustan crujientes por fuera y tiernas por dentro y no hay nada que me fastidie más que estar disfrutando de un buen filete de carne o de un steack tartar y que las maravillosas pomme frites estén blanduchas  aunque tengan buen sabor.

Donde voy y me gustan, pregunto como se consiguen este tipo de patatas, están tan buenas que no puedes dejar de comer una tras otra y sinceramente a todos nos gustan para acompañar un filete, un steack tartar, unos huevos, unas gulas, bravas, etc

El sistema que os enseño es un poco largo, pero si tenéis tiempo el fin de semana vale la pena.

Con la excusa de acompañar unos nuggets de pollo caseros me puse con las patatas y la prueba de que salieron divinas es que mis hijos me preguntaron de donde las había sacado porque eran las mejores patatas que han comido en casa.

Vamos a por la receta, o mejor dicho técnica de cocción de unas patatas fritas perfectas o pomme frites

Ingredientes:
4-5 patatas para freír
agua
1 cucharada de vinagre blanco
aceite de oliva
sal de kala Namak ( tiene un ligero sabor a huevo frito)


Para todo el proceso de cocción de las patatas he vuelto hacer servir mi Efficient Expres de BRA, tiene un cestillo a parte que para las frituras perfectas y uniformes va genial.

Primero vamos a cocer minimante las patatas para que suelten el exceso de almidón que suelen tener.

Poner agua en la olla junto la cucharada de vinagre y un poco de sal, yo las he hervido con el cestillo porque es cómodo para escurrir y pasar después a la fritura.

Cuando arranque el hervor poner las patatas cortadas y dejar cocer unos 5-6 minutos.
Las retiramos del agua y las ponemos en una bandeja con papel de horno bien escurridas y las secamos bien con papel de cocina. 

Las patatas tienen un color amarillento y están firmes.

Poner la bandeja en el congelador unos 10 minutos para que se enfríen de manera rápida.



Secar muy bien la olla y cestillo y llenar de aceite con el cestillo dentro, así se puede ver que cantidad de aceite se debe poner para que cubra bien las patatas.

Calentar el aceite a 180ºC o mejor 200ºC ya que cuando pongamos las patatas la temperatura del aceite tiende a bajar.
Si no tenéis termómetro se puede saber poniendo un trocito de pan, si se hunde y vuelve a la superficie es que la temperatura es superior a los 170ºC.

Poner las patatas y freír alrededor de tres minutos, empezaran a dorarse ligeramente.

Volver a escurrir muy bien sobre papel de cocina y congelar de nuevo esta vez un mínimo de medía hora.

 También si habéis hecho mucha cantidad de patatas, es el momento de dejarlas congeladas para futuras ocasiones, sólo os quedará el paso de hacer la última fritada y en unos minutos ya estarán listas



Y ya para acabar haremos la última fritura, volver a calentar el aceite a un poco más de 200ºC y freír alrededor de 3-4 minutos o hasta que se vean doraditas y crujientes.

Listas para servir con lo que más os guste, les puse sal de Kala Namak tiene un sabor muy parecido a huevos fritos y con las patatas queda genial.

Y las acompañé de mis fieles nuggets de pollo caseros.







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